Hoy abren los aeropuertos de Santiago, A Coruña y Vigo, cerrados desde ayer
La nube de cenizas procedentes del volcán islandés Eyjafjalla, afectó ayer al norte de la Península Ibérica, hasta el punto de que 20 aeropuertos de esa parte de la geografía española tuvieron que cerrar, cancelando todos sus vuelos.
El cierre del aeropuerto de Barcelona junto con otros 19, hizo que cientos de vuelos tuvieran que ser cancelados y miles de pasajeros se quedaron en tierra, sin poder llegar a sus destinos.
Hacia mediodía, el ministro de Fomento aclaró que la seguridad era una prioridad absoluta, por lo que se tomarían todas las medidas necesarias para salvaguardarla.
No hay que olvidar que las cenizas volcánicas contienen partículas de roca y otros materiales que generan una fuerte abrasión durante la fricción generada con el fuselaje de los aviones.
Además, al entrar en contacto con los motores se funden por efectos de las altas temperaturas y en su expulsión, al vitrificarse por efecto de la bajada en su temperatura, pueden obstruir o dificultar las expulsión de los gases del motor, pudiendo ocasionar la parada del mismo.
Ya en la noche de ayer sábado las previsiones apuntaban a que la nube se iría alejando de la Península Ibérica para afectar a ciertas zonas de Francia y el centro de Europa.
Aunque hoy domingo se espera que todos los aeropuertos puedan operar normalmente, al abrir los de Galicia que permanecían cerrados hasta esta mañana, no se descarta que la nube de cenizas pueda volver a afectar al norte de España en días próximos.






